Aunque
se cree que la transmisión de la Energía a través de las manos es una técnica
nueva de medicina alternativa, en realidad, es una técnica conocida desde hace
muchos siglos.
Jesús,
Buda y otros grandes Maestros religiosos, han curado las enfermedades con sus
manos o simplemente con sus pensamientos y afirmaciones.
Todas
las civilizaciones humanas han conocido a la energía y la han llamado con
distintos nombres. En el Japón la conocen como Ki, en China como Chi y en la
India como Prana , mientras que otros la llaman simplemente Energía Universal,
Energía de Curación o Fuerza Vital.
En
China se utiliza la palabra Chi para expresar el estado de energía de algo,
preferentemente de las cosas vivas, y existen muchos tipos de Chi, por ejemplo
el Tian Chi es la Energía Celeste, el How Chi es la Energía Vital, el Ren Chi
es la Energía Vital humana, el Go Chi es el Chi del espíritu, etc.
El
Chi, Prana o Ki es una sustancia energética presente en todo el Universo que
tiene propiedades reparadoras de la reorganización celular, de forma que aporta
a las estructuras atómicas y moleculares una tendencia hacia la reorganización
y la armonía.
En
los cuerpos físicos y sutiles existe una red energética por donde circula el
Chi, Prana o Ki, formada por los chakras y los nadis .
Si
hay Chi, Prana o Ki, hay vida, por ello, cuando el cuerpo muere, el Chi, Prana
o Ki lo abandona, cesa la vibración a nivel subatómico, produciéndose el
caos y la descomposición física.
Desde
hace miles de años, uno de los objetivos de la medicina oriental es lograr y
mantener el equilibrio del Chi, Prana o Ki, y del yin y del yang, en todo el
sistema para conservar la integridad energética del ser humano; pero lograr
este objetivo que permite vivir con alegría, espontaneidad y autenticidad exige
un continuo trabajo interior, ya que es un proceso que hay que mantener y que
dura toda la vida; para ello existen diversas técnicas energéticas como el
yoga, las artes marciales, etc., que estudian la manipulación consciente de la
Energía Vital, de forma que mediante técnicas respiratorias, ejercicios
físicos, masajes, visualizaciones y control mental y espiritual, pueden
acumular y dirigir el Chi, Prana o Ki a cualquier parte del organismo y
transmitir la energía en el tiempo y en el espacio.
La
Energía Universal fue utilizada desde hace siglos por muchas civilizaciones
para la sanación mediante la imposición de manos: en Japón y China ya se la
conocía antes de Cristo. En India y Tibet se practicaba el control del
Prana dirigido a la sanación. También en Egipto y en toda África existen
testimonios de que se utilizaba la curación mediante la imposición de manos.
Aunque
todas estas civilizaciones desconocían de donde provenía esta energía, si
reconocían que servía para recuperar la salud mediante la imposición de manos.
La
sanación energética por imposición de manos es una técnica para ayudar a los
seres humanos a retomar contacto con su Energía Vital, la cual es innata pero
que permanece reprimida por los conflictos internos originando bloqueos
energéticos que impiden manifestar la propia personalidad e interactuar
libremente con las personas del entorno, como seres auténticos, y así disfrutar
de la vida recuperando la naturaleza ordinaria de seres libres, hermosos y
bellos.
La
sanación energética fue difundida muchos siglos atrás en los monasterios
tibetanos por los lamas sanadores.
La
idea de los monjes budistas fue brindar a los habitantes de su país un
instrumento para la curación que fuera simple, rápido de aprender y sencillo de
aplicar. En el Tibet, los trechos por recorrer por lo general son largos,
casi siempre cubiertos por hielo y nieve. Como no vivía un lama sanador
en cada pueblo, se les enseñó a algunos interesados el método de imposición de
manos en los monasterios para que luego regresaran a sus pueblos como
sanadores, de tal manera que ayudaban a toda su comunidad en casos de
enfermedad, heridas o problemas emocionales.
Como
referencia histórica debe citarse que entre el año 900 a.C y 100 d.C. se
escribió la Biblia y en donde se citan innumerables curaciones a través de
energía. Una cita muy interesante para ilustrar lo dicho es la que
escribe Marcos (16:18) donde asegura que Jesús pronunció: Pondrán las manos
sobre los enfermos y los sanarán.
En
época más reciente en el siglo XIX el doctor Mikao Usui se interesó sobre las
curaciones por imposición de manos, tal como lo hacía Jesús e inició la
búsqueda de la fuerza que las provocaba.
El
doctor Mikao Usui, redescubrió esta técnica de sanación milenaria alrededor de
1922 tras alcanzar el satori durante un retiro espiritual en el monte
Kurama de Kioto. Él denominó Reiki desde ese entonces al método de
sanación por imposición de manos.
El
doctor Mikao Usui Kawa fue el fundador del sistema de armonización
natural que él denominó Reiki y actualmente considerado por la Organización
Mundial de la Salud como medicina complementaria.
En
1922 fundó en Tokio el Usui Reiki Ryoho Gakkai donde se esforzó en
enseñar Reiki a muchas personas, estableciendo las ceremonias de
iniciación para que estos nuevos practicantes tomaran como pauta de vida los
cinco Principios del Reiki que vienen a continuación.
Sólo
por hoy, sin enojos.
Sólo
por hoy, sin preocupaciones.
Sólo
por hoy, lleno de gratitud.
Sólo
por hoy, devoto del trabajo.
Sólo
por hoy, amable con la gente.
Recomendaba a sus alumnos que todos
los días y noches unan sus manos en oración y rezaran estas palabras con su
corazón y las cantaran con su boca.
Durante
su vida inició a 21 Maestros de Reiki para que continuaran su labor.
Después
de su muerte, uno de sus iniciados y más cercano colaborador, el doctor Chijiro
Hayashi, ocupó su lugar, convirtiéndose en el segundo Gran Maestro de Reiki.
El
doctor Hayashi dirigía una clínica privada en Tokio donde acudió enferma la
señora Hawayo Takata, quien recibió imposición de manos diariamente por
practicantes durante un mes, logrando sanarse totalmente. Luego de su
recuperación la señora Takata fue discípula del doctor Hayashi durante un año y
después volvió a Hawaii de donde era oriunda, y se convirtió en la primera
Maestra que trajo el Reiki a occidente. A la muerte del Hayashi en 1941
ella lo sucedió como Gran Maestro.
La
señora Takata comenzó a entrenar Maestros Reiki a sus 70 años de edad.
Actualmente hay miles de Maestros Reiki en el mundo.
Pero
más allá de su aspecto terapéutico, el propio Dr. Usui aseguró haber
redescubierto, el Reiki como un camino espiritual (Dō en japonés y Tao en
chino). Tal es así que en las Memorias a las Virtudes, del Usui
Sensei , se afirma que el principal objetivo de este procedimiento de
equilibrio energético, no es sólo sanar las enfermedades físicas y que su
propósito final es la de cultivar el corazón para mantener el cuerpo sano a
través del poder de la Energía Universal. Cualquier persona que ha tomado
al Reiki como un modo de vida podrá confirmar que ha cambiado su vida para
bien.


